Poner del verbo poner
Conversación del lado derecho del cerebro con el lado izquierdo.
-¿Que es poner?
-Colocar en un sitio o lugar a alguien o algo.
-Ya habló la lista. ¿No sabes más definiciones?
-Er... no ahora mismo no caigo.
-¿Y si te digo adolescencia, hormonas... fantasías...
-¡Ay pillina, que ya sé por donde vas!
-No era tan difícil. Hoy me gustaría hablar sobre lo que me pone y me deja de poner.
-¿Crees realmente que eso le va a importar a alguien?
-¿Desde cuando me ha importado si les va importar o no?
-Bueno, si no te importa que les importe lo que a ti te importa...
-¡No me rayes!
-Ea, pues al tema.
-Vale. Esque hay gente que dice que la primavera la sangre altera. Y hace unos días mantuve con mis amigas una conversación muy interesante al respecto.
-¿Con las cursis esas?
-Sí. Y cada una nos contamos nuestras fantasías sexuales.
-¡Aquí hay tomate! Empieza...
-Verás. Una es que se derrite con los hombres en traje de corbata. Hombres de negro. Los del cqc, por ejemplo.
-Ummmm.. con esas corbatitas, y esas pintas de niños buenos y de buena familia...
-Y esas camisas tan suaves y blancas, recién planchadas, que seguro que huelen a suavizante y que te encantaría desabrochar botón a botón.
-Que te pierdes.
-Si. También a otra le gustan los clásicos... el mono azul.
-Um si, fontaneros y mecánicos, que te vienen a casa a arreglar algo... a desatascar la tubería...
-¡Serás verde!
-... sudorosos, con el pecho peludo y el desatascador en la mano, o los alicates, o la llave inglesa... umm como me ponen las llaves inglesas...
-Ey pues a mi estos no me van mucho. Esque me viene a la cabeza el macho ibérico y a mi el macho ibérico no me mola. Huelen demasiado a hombre.
-Pues sigue que cada ejemplo que pones me pone más.
-Veamos... de cosecha propia, aporté lo siguiente: caballeros medievales, altos, fuertes pero no demasiado, de pelo rizado, entre castaño y rubio, con su traje de guerra, la cota de malla, el caballo...
-No pides tú poco. ¿De donde sacas tanta imaginación?
-De las pelis estas tipo "Grandes relatos". Anda que no he soñado veces con un caballero que salía en una versión de Juana de Arco.
-Pero caballeros medievales... a estas alturas... no creo que queden muchos, vamos que es raro que te encuentres a uno en la fila del súper.
-¡Pero hay aproximaciones! Se parecen mucho a los surferos australianos. Morenitos, con tableta de chocolate.. bañadores estampados de flores hawainas... la playita, el mar, un waikiki...
-¿¡Waikiki!? ¡Pero que mal suena eso...!
-¿No se llama así al cóctel este de piña... que sale en las películas... ?
-Tú confórmate con encontrar primero a tu surferito australiano (bastantes escasos fuera de Australia y luego ya hablaremos de los kikis ways a la orilla del mar.
-Me conformo con un pijo.
-¿Un piojo?
-Pi-jo. Con su melenita, su marquitas... aunque sin demasiado flequillo, no me gustan los tuertos.
-¿Tuertos?
-Si. Si se les mete el flequillo en el ojo tienen conjuntivitis que puede derivar en ceguera total, porque la cantidad de laca que llevan en el flequillo les irrita las córneas.
-Cuánto sabes. Pero, yo creía que te iban más los hippies.
-Y me van mucho. Tiene que ser un hippi-ppijo. Tiene que tener los mismos ideales que yo. Pero por fuera puede ser todo lo pijo que quiera.
- Ah... ¿también te van las rastas, la falta de higiene y la guitarra?
-No seas snob. pero la guitarra está bien. Sabes, me va muchoe l royo trobador... que te canta debajod el Balcón... que s emuere de amor por tí... pero vuestro amor es prohibido y no puede enterarse nadie, porque a el lo ahorcaran y ati te harán monja.
-¿Eso son las fantasías a las que te referías antes?
-Mas o menos. Solo que yo creo que las chicas nos vamos más por esos tiros, por amores muy románticos y de película, y los tíos se dedican a soñar con orgías, tríos lésbicos e islas habitadas por Amazonas que solo recurren a los hombres para la reproducción.
-Acabo de comer, córtate un poco.
-Qué finolis.En resumen, que todas tenemos nuestros sueños y nuestros chicos ideales.
-Si, solo que a ti te gustan las especies extinguidas.
-Y qué quieres. Por lo menos no tengo fantasías sexuales con seres inanimados, Action Mans, jarrones o elefantes.
-Eso es de psicólogo. ¿Te vas ya?
-Si. Voy a ver unas cuantas pelis de caballeros medievales.
-No me has preguntado por mis fantasías.
-No me interesan. Eres mi lado izquierdo del cerebro. No soy zurda. No tienes ni voz ni voto.
-Algún día me revelaré. Y te obligaré a escuchar todas mis fantasías. Tengo una muy interesante con luchadores de sumo en un plato de espaguettis...
-¡No serás capaz!







4 Comments:
Muy muy bueno, pero veo que no has captado el sentimiento de los hombres de negro, MIS HOMBRE DE CAIGA QUIEN CAIGA, pero yo te lo explico lado derecho, que veo que tu estas mas puesto en estos temas, no como el extraño sádico lado izquierdo (ahora que no nos oye). Lo que pone de los hombres de negro, es que son un poco salvajes, alocados, tios buenos con morro, mucho morro. Ese es el sentimiento.
¿entiendes? ese es el sentimiento de los de negro, querido emisferio derecho, los chicos de caiga quien caiga son chulos, macarrillas, tios buenos pero no para escandaliza. Tienen mucha cara, morro, son pequeños salidos con lapsus mentales, sus trajes sus gafas, sobre todo sus gafas ¡oh dios!¡o buda!, no se si te podré hacer la descripción requerida, querido hemisferio derecho. Solo me queda concluir vivan los hombres de negro con sus gafas que me ponen mogollón, y su morbo que me hace entrar en un frenesí incontrolable (digamoslo así). Arriba el verbo poner y las chicas tan liberales que somos!!!!
Con esa labia que tienes, puedes convencer a quien quieras de que cualquier tio que se te ocurra (incluso el mas repulsivo) es un auténtico bombon sexual...
xikilla ygranie no entiendo tu comentario, ya me lo explicaras. bss
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